Colaboración de Andrey Arrieta

Si ya te has hecho esta pregunta antes, ya es un avance, ya sientes la necesidad de hacer algo nuevo, cuantas personas pasan por la vida y nunca se hacen esta pregunta.

¿Y si te propongo que empieces ya? Toma la decisión de empezar con determinación, con agallas, sin prestarle atención a las excusas que se te van a ocurrir casi de forma natural. Sea cual sea ese cambio, eso nuevo que vayamos a intentar puede empezar mejor con una decisión creíble y sincera hacia nosotros mismos. 

A que me refiero con lo anterior, no nos quedemos solo con el deseo y la euforia que nos provocan diez segundos de imaginación, visualizando esos momentos de éxito que añoramos, les propongo “arrollarse las mangas” y empezar a trabajar por ello. Claro está que la motivación es un ingrediente importante en el camino, pero puede ser más impactante la determinación y la disciplina con la que afrontemos un emprendimiento o mejora en nuestras vidas.

Acá enlisto 5 puntos con los que lidiamos quienes en algún momento ideamos, creamos, emprendemos, y proponemos en este mundo;

  1. Navegando en un mar de oportunidades sin saber escoger.

Debemos elegir, elijamos sin miedo, sin esperar a que esa elección es definitiva y que no podrá sufrir modificaciones en el camino. No esperemos acertar y concretar nuestra idea al 100% el primer día de trabajo, esto lo único que provoca es que deambulemos de un lado a otro y nos frena el avance, avancemos en el camino, vamos tallando la escultura del emprendimiento que vayamos imaginando.

  • Partamos de lo que nos gusta, de lo que se nos facilita.

Podemos realizar un ejercicio de asociación ¿Qué me gusta? ¿En qué tengo facilidad? ¿en qué parte de la economía tiene cabida? ¿Qué necesidades identifico? y ojo, a veces no es una necesidad existente si no, una nueva necesidad o deseo que yo pueda generar. Tratemos de invertir nuestro tiempo, o sea nuestra vida en cosas que disfrutemos y que nos vayan a ser rentables y sostenibles en el tiempo, Analice si es necesario crear desde cero o apalancarse e iniciar unos pasos adelante, como nos puede ofrecer una representación de marca o franquicia, por ejemplo. De igual forma, les invito a responderse esta pregunta ¿Cuál es mi objetivo con este emprendimiento?

  • En este viaje voy solo o busco compañía.

Acá juega un papel fundamental el tipo de emprendimiento elegido, factores como el tiempo demandado, inversión, conocimiento, nuestra propia personalidad y la situación actual, entre otros.  Ya sea solo o acompañado siempre habrán pro y contras. Si vamos solos, seamos conscientes de cuanto podremos avanzar, ¿vamos a estar al 100% en el emprendimiento o solo parte del tiempo? Si nos asociamos, procuremos buscar socios complementarios, a qué me refiero con esto, a que los socios vengan a aportar, fortalecer o complementar lo que nos falte, ya sea conocimiento, inversión, contactos, experiencia, habilidades distintas a las nuestras para los negocios, esto fortalecerá muchísimo y se nota más en un emprendimiento nuevo.

  • Manos a la obra, que las cosas no se hacen solas.

Le recomiendo enlistar los puntos que debemos resolver o atender al inicio y agrúpelos por temas; legales, contables, tecnológicos, comunicación, logísticos. Esto nos dará un panorama de lo que debemos hacer y nos va a ir dando el avance.

  • Acostúmbrese a hacer que las cosas sucedan.

Póngale fecha razonable a los entregables de la lista que construimos para ir logrando avances y celébrelos, siéntase orgulloso. Hacer que las cosas sucedan se hace un hábito, pero lo contrario también, así que cuidado con eso.

¡Muchos éxitos en sus nuevos proyectos!

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