El sector de envíos y logística ha sido uno de los más favorecidos durante la crisis debido fundamentalmente al considerable aumento experimentado por el ecommerce.

El mayor protagonismo del consumidor final ha provocado la aparición de nuevas categorías y mayores exigencias operativas.

El acelerón digital que supuso la pandemia trajo, entre otras consecuencias, un boom del comercio electrónico como nadie esperaba.

A nivel mundial se incorporaron más de 15 millones de usuarios, entre los que estaban franjas de edad que nunca antes habían usado el ecommerce, como es el caso “del eshopper senior”, compradores online mayores de 55 años, un perfil cuyo impacto en el sector hasta el año pasado era casi residual.

También hemos visto cómo categorías de productos con poca presencia en el mundo online han dado un vuelco con respecto al periodo pre-covid, como la ferretería y construcción o el sector de la alimentación.

Esta incorporación ha supuesto la entrada de nuevas categorías en el comercio online, como el de la alimentación o el de los productos de ocio, tecnología, deportes, bricolaje, oficinas, etcétera, han experimentado incrementos importantes.

La creciente e imparable incorporación de todos los sectores de la economía a la venta online lejos de aminorarse en este 2021 ha continuado consolidándose, reforzando algunas tendencias del sector que se venían fraguando en los últimos años:

  • La Globalización: Según datos extraídos de la encuesta Fedex Customer Sentiment Report, el 77% de las pymes europeas está exportando a mercados fuera de su país, datos que confirman que las compañías de transporte cuentan con un nuevo escenario donde sus servicios tienen una gran importancia.
  • La Automatización: En los próximos cinco años se espera una auténtica expansión de tecnologías como la robótica, inteligencia artificial, geolocalización, machine learnig, Internet of Things que garantice entregas cada vez más rápida, eficiente y precisas y que permitan automatizar al máximo todo el proceso, incluido los almacenes. 
  • Sostenibilidad: El sector de la logística está siempre en el centro de la polémica sobre sostenibilidad por el coste en emisión que suponen los envíos y más con el boom experimentado por el ecommerce.
    De ahí que éste sea uno de los principales caballos de batalla a la hora de diferenciarse. “El consumidor actual poner un mayor énfasis en comprar marcas que compartan sus valores éticos y medioambientales. Esto implica que los retailers busquen soluciones sostenibles para sus entregas”.
  • La logística inversa: Según MRW, “el 54% de los compradores online abandona la compra en el caso de que no les convenza el proceso de devolución.” Otro estudio, UPS Pulse of the Online ShopperTM, va más allá afirmando que el 94% de los consumidores reconocen que la experiencia de devolución ha afectado al hecho de que continuaran comprando a un minorista. Así que la gestión de la logística inversaadquiere peso en la selección de un proveedor.

    Colaboró Monserrat Mora

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