Colaboró María Fernanda Ávalos, estudiante de periodismo.

Iniciaremos explicando, ¿qué es la comunicación asertiva? este tipo de comunicación nos permite tener un diálogo tranquilo y respetuoso, para expresar lo que queremos decir, pero sin ofender los sentimientos de la otra persona.
Ser asertivo es algo más que decir lo que se piensa. Esto significa comprender sus necesidades, hacerse cargo de sus emociones y, en última instancia, conectarse con los demás.

¿Qué se debe de tener en cuenta en la comunicación asertiva?

  • Ser claro y específico: Digamos específicamente lo que queremos, si solo damos pistas, corremos el riesgo de que los demás nos malinterpreten.
  • Ser breves: El adagio popular dice «bueno, si es corto, es bueno», si discutimos de manera amplia y coherente, nuestros argumentos pierden peso.
  • Está bien disculparse cuando sea necesario: Si hacemos una solicitud razonable, no necesitamos una excusa; de lo contrario, parece que nos sentiremos culpables y nos veremos inseguros. Sin embargo, siempre debemos hablar con respeto.

Para alcanzar una comunicación asertiva se debe tener presentes estos aspectos:

  • Confianza: Creo que tengo la capacidad de manejar la situación.
  • Claridad: Mi información es clara y fácil de entender.
  • Control: Brindo información de manera tranquila y controlada.

Ventajas de ser asertivo:

  • Mayor confianza y autoestima.
  • Podemos identificar nuestras emociones.
  • Cuando respetamos al otro, nos ganamos el respeto de los demás.
  • Estamos mejorando nuestras habilidades comunicativas.
  • Podemos tomar las mejores decisiones.
  • Construimos relaciones sociales y profesionales basadas en la sinceridad.

Recomendaciones sobre cómo convertirse en una persona asertiva:

  • Califica tu comunicación: ¿Expresas tu opinión o guardas silencio? ¿dices que sí a todo lo que otras personas te dicen? ¿juzgas o culpas constantemente a los demás? Define tu estilo de comunicación para hacer el cambio.
  • Exprésate incluyéndote en lo que dices: Esto te permitirá hacer saber a los demás lo que piensas o sientes sin pareces que estas acusando.
  •  Practica decir no: Repite lo que quieras decir, usa el lenguaje corporal. Recuerda que la comunicación no es solo verbal, manten una postura erguida, haz contacto visual con frecuencia, mantén una expresión facial neutra o positiva y no cruce los brazos ni las piernas.
  • Controla tus emociones: Para la mayoría de nosotros, el conflicto es difícil. Quizás estés enojado, molesto o quieras llorar, si bien estos sentimientos son normales, pueden dificultar la resolución de conflictos. Si estás emocionalmente alterado, espere un minuto, respira profundamente, mantén la calma y habla con voz uniforme.

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